La historia de nuestro pastel artesanal
Un pastel que nace de la tradición familiar, los recuerdos y una receta que ha pasado de generación en generación.
Una receta que viene de lejos
Mi abuela materna tenía raíces lejanas de Bulgaria.
Preparaba este pastel para toda la familia, convirtiéndolo en mucho más que una simple comida: era un momento de unión.
Con el tiempo, mi madre aprendió la receta y la transformó en una tradición que se repetía casi cada fin de semana.
De pequeño, me encantaba acompañarla en la cocina.
Sin saberlo, esos momentos estaban construyendo algo que hoy sigue vivo.
Más que un pastel, un vínculo.
No fue hasta que llegué a España cuando empecé a hacerlo yo mismo.
Y entonces entendí que no era solo una receta.
Era una forma de sentirme cerca de mi familia.
De volver a casa a través del sabor.
Hoy, cada pastel que hacemos es un homenaje a esos momentos, a esa tradición y a las personas que la hicieron posible.
Una receta tradicional, con un toque secreto
Nuestro pastel se elabora cada día con ingredientes seleccionados: leche fresca, huevos, masa artesanal y un queso tradicional de origen rumano que le da su textura y sabor únicos.
Una receta fiel a sus raíces, con un pequeño secreto que marca la diferencia.
Sin procesos industriales.
Sin atajos.
Solo tradición, cuidado y sabor auténtico.
Hechos como antes
Elaboramos nuestros pasteles artesanales cada día utilizando ingredientes naturales y siguiendo una receta tradicional.
Cada pieza se prepara de forma cuidadosa para conseguir una textura cremosa y un sabor auténtico.
Porque creemos que lo simple, cuando se hace bien, no necesita nada más.
Ven a probarlos recién hechos
Te esperamos en la segunda planta del Mercado Barceló del Barrio de Malasaña para que descubras el sabor de nuestra historia.